Me gustan los artistas que expresan compromiso con su trabajo, que entienden que el arte puede cambiar nuestro estado de ánimo, nuestra forma de ver las cosas; que saben que su labor va más allá de cantar al triste desamor adolescente o a los fenómenos naturales. Me gusta Jorge Drexler cuando utiliza la voz de su propio hijo en este tema para cantar la era de la globalización, de las vergüenzas y de las mayores desigualdades de renta y riqueza que jamás ha conocido la historia de un mundo en el que, supuestamente, cada vez estamos más cerca...¿o más lejos?
Estados Unidos: El acuerdo de Meta de 18.000 millones de dólares debe ser
un punto de inflexión que dé paso a reformas de gran alcance en las redes
sociales para proteger a niños y niñas en Internet
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Ante la noticia de que Meta ha alcanzado un acuerdo por valor de unos
18.000 millones de dólares con 47 estados de Estados Unidos y se ha
comprometido a ad...
Hace 1 día
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